Ciencia Mundo

Excremento humano en el Everest

Un problema de altura.

Algunos padecemos de esfínter tímido y nos cohibimos en baños ajenos cuando la naturaleza nos llama, pero ¿qué ocurre si te encuentras a miles de metros de altura? Pues no hay de otra que cavar un hoyo en la nieve y rogar que todo salga bien.

Por lo menos esto es lo que hacen algunos alpinistas, aunque se les recomienda que cuando hayan terminado, recojan sus desechos y los bajen con ellos en una bolsa, hasta aquí el problema no es de grandes proporciones.

El verdadero inconveniente se da en el campamento base, donde autoridades de Nepal han instalado baños portátiles en forma de cubo de azul, para después pagarle a  porteadores que llevan los desechos hasta el lago helado Gorak Shep, cabe destacar que este se encuentra a 5,000 metros sobre el nivel del mar.

Y ustedes podrán decir que es una buena medida, pero el lío es que a esa altura las heces humanas no se alcanzan a descomponer en su totalidad, en su lugar se secan y despiden gases dañinos y no es todo, estos desechos podrían llegar a sistemas de agua.

La solución a este problema la tiene el escalador e ingeniero Gary Porter, quien ha comenzado a trabajar en un digestor de biogás que sea capaz de operar en el clima extremo del Everest, una vez que este funcione, podrá convertir los desechos en gas metano que puede ser usado para cocinar o alumbrar y con ellos darle fin a este apestoso y tóxico dilema.    

Un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s